Jueves, 16 Marzo 2017 11:00

Nacido en lo Alto - Una Exposición de Juan Capítulo 3

Escrito por Pastor Bill Randles
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Índice

Capítulo Quince - Vida Eterna

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

La discusión entre Jesús y Nicodemo en Juan 3, era acerca de la necesidad y el fundamento Divino de un nuevo nacimiento. El nuevo nacimiento es una labor del Espíritu Santo de Dios, el hombre no puede realizarlo. Ser "nacido en lo alto" es el cumplimiento de la promesa hecha a Israel, que Dios le daría un "nuevo corazón" quitando de ellos el "corazón de piedra" y poniendo individualmente su Espíritu dentro de ellos.

El enviaría a su "Unico Hijo" a morir como ofrenda por nuestros pecados. Esta es el fundamento del nuevo nacimiento. Nosotros no tenemos que perecer, es decir, ser arruinados para siempre. Podemos vivir, si aceptamos el don de Dios, el cual es nada menos que una impartición divina de la vida eterna.

Este don celestial, el cual habla de nuestra necesidad más profunda, esta muy mal entendido incluso por muchos Cristianos. La salvación es un tema multifacético debido a que la caída del hombre nos ha arruinado a todo nivel.

Pero nosotros estamos “muertos en delitos y pecados...”

Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ya no andéis así como andan también los gentiles, en la vanidad de su mente, entenebrecidos en su entendimiento, excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón; y ellos, habiendo llegado a ser insensibles, se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezas. (Efesios 4:17-19)

La vida eterna es la respuesta de Dios a la muerte espiritual del hombre. En Jesús, los muertos viven otra vez; para Dios volvemos a la vida.

La capacidad que hemos perdido de conocer a Dios, de adorarlo, de amarlo y de responderle, es restaurada para el creyente en Jesús. La conversión Cristiana es nada menos que una resurrección de entre los muertos. ¡Sólo Jesús puede llamar a los muertos de sus tumbas y concederles vida eterna!

En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida. En verdad, en verdad os digo que viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oigan vivirán. (Juan 5:24-25)

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)

QUE ES VIDA ETERNA?

LA VIDA ETERNA ES UNA CALIDAD DE VIDA – El significado del término "Vida eterna" no es que nosotros viviremos para siempre, ya que toda la humanidad va a continuar existiendo para siempre; conscientes de sí mismos y con memoria, así sean santos o pecadores.

No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio. (Juan 5:28-29)

Podemos entender de las palabras "vida eterna" que la vida proviene de la eternidad. Es una referencia a la calidad de vida y no a su duración. Esta es la vida de Dios, dada a nosotros a través del Hijo de Dios. Nos convertimos en “participantes de la naturaleza Divina” a través del hecho de conocer a Jesús, nuestro Señor y Salvador.

LA VIDA ETERNA COMIENZA AHORA – He conocido personas que tienen la esperanza de que cuando mueran recibirán vida eterna. Pero si esperamos hasta entonces... ¡Será muy tarde! La vida eterna comienza en el momento en que uno es nacido de nuevo al aceptar a Jesús (Juan 1:12-13) creyendo en Su nombre, en lo que El es, en lo que El representa y en lo que ha logrado.

Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre. (Juan 20:31)

LA VIDA ETERNA ES UNA VIDA DEPENDIENTE – La analogía que Jesús utilizó para describir la aceptación de la vida eterna por parte del creyente como un don de Dios, proviene del viñedo. El es la "Vid verdadera" y nosotros, quienes creemos, somos las ramas. La vida eterna es comunicada hacia nosotros al "permanecer en Jesús", la fuente de vida eterna.

Vida eterna es el conocer "al único Dios verdadero y a Jesucristo" (Juan 17:3) a quien El envió. No es un don estático y separado, pero es una dependencia y una confianza en la constante comunión con Jesús.

Cualquier hombre que permanezca en mí, ése dará mucho fruto...

PODEMOS SABER CIERTAMENTE QUE TENEMOS VIDA ETERNA – La primera epístola de Juan fue escrita para que sepamos con certeza que tenemos vida eterna... (1 Juan 5:13)

Pero 1 Juan 5:13 no es solo un texto de prueba, El habla de estas cosas por las cuales podemos estar asegurados porque son las pruebas de la vida eterna, y están basadas en tres declaraciones proposicionales acerca de la naturaleza de Dios quien nos hace participantes de Su vida.

“Dios es luz...” (1 Juan 1:5) – Esta prueba consiste en que debido a que Dios es luz, aquellos quienes han recibido la vida de Dios están dispuestos a vivir en la luz confesando sus pecados, de hecho están en una constante guerra con el pecado interior, porque odian al pecado.

Aquel quien no odia al pecado no tiene vida eterna.

“Dios es amor...” (1 Juan 4:8) – Debido a que Dios es amor, aquellos quienes tienen la vida de Dios se aman mutuamente. “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos...” (1 Juan 3:14)

Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. (1 Juan 3:15)

Jesucristo ha venido en carne... (1 Juan 4:2)

Aquel que tiene vida eterna va a creer la verdad acerca de Jesús, Su encarnación, Su divinidad y la completa doctrina de Cristo. La vida eterna siempre nos guiará al verdadero Jesús.

Aquellos quienes no tienen vida eterna lo hacen evidente al alejarse de la doctrina de Cristo (2 Juan 9). Ellos no han sido nacidos de la verdad y por eso no tienen una afinidad interior hacia ella.

Estos son los tres pasos de la prueba de vida eterna, una prueba ética, una prueba de amor y una prueba de verdad, por las cuales es posible que nosotros sepamos con certeza que tenemos al Hijo y a la vida.


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